Fuimos los primeros en probar la GMC Syclone 2019, la interpretación moderna de Specialty Vehicle Engineering de legendaria pickup de alto poder

La GMC Syclone original, producida y vendida únicamente durante 1991, era una pickup con 280 caballos de fuerza y tracción en las cuatro ruedas. La Syclone original aceleraba de 0 a 60 millas por hora en solo 4.3 segundos, haciéndola oficialmente una décima de segundo  más rápida que el Porsche 911 Turbo de ese año, así como unas aplastantes seis décimas de segundo más rápida que el Chevrolet Corvette ZR-1 contemporaneo. La Syclone era más rápida aún que la pickup Ram SRT-10 de 2004, que no solo era 13 años más moderna sino que usaba el mismo motor V10 de 8.3 litros del Dodge Viper con 500 caballos de fuerza. Ya se darán una idea.

Pero después de apenas 2,995 unidades construidas la GMC Syclone pasó a formar parte de la historia del automóvil. Su portentoso V6 turboalimentado de 4.3 litros sobrevivió bajo el capó de la GMC Typhoon, una SUV de alta performance cuyo peso le impidió, por 9 décimas de segundo, ser tan rápida como la Syclone. Al igual que la Syclone, la GMC Typhoon estaba basada en la plataforma de camiones ligeros Serie-S de General Motors.

Afortunadamente, algunas personas consiguen su inspiración en la historia, y es por eso que una mañana de mayo llegué a la ciudad de St. Petersburg en el estado de la Florida para el debut público de la nueva GMC Syclone 2019. Esta vez la Syclone es una pickup mediana, y sustancialmente más grande que el vehículo original, con 454 caballos de fuerza a su disposición, que fue preparada como tributo a la Syclone de 1991 por Specialty Vehicle Engineering (SVE), una casa de tuneo de Toms River en Nueva Jersey. SVE es la misma compañía que el año pasado armó la pickup Yenko/SC Silverado con 800 caballos de fuerza, dejando en claro que no hacen nada a medias.

Ed Hamburger, miembro del Salón de la Fama del Drag Racing, así como fundador y propietario de SVE, me dio un tour privado alrededor de su más reciente creación. Lo primero que señaló fue el corazón de la nueva Syclone. Un supercargador centrifugo diseñado y fabricado por SVE que utiliza un sistema planetario de acoplamiento viscoso por lo que carece de engranajes y del fastidioso gemido que producen a una gran de supercargadores modernos.

Galería: 2019 GMC Syclone: Primer Encuentro

La instalación incluye dos radiadores de sobrealimentación o intercoolers, uno de aire a agua en el compartimiento del motor, complementado por otro de aire a aire frente al radiador principal. Este arreglo permite mantener potencia máxima de manera constante. El supercargador incrementa la potencia del V6 de 3.6 litros de desplazamiento de General Motors en 147 caballos de fuerza para un total de 455. El torque gana 150 lbs.-pie para un total de 425.

En palabras de Ed Hamburger estos frenos “detienen al vehículo en seco, y encima te salpican”

Como cualquier fan de Spider-Man sabe; ‘mucho poder siempre llega con mucha responsabilidad’. En el mundo de los carros rápidos y poderosos, gran parte de esa responsabilidad recae sobre el sistema de frenos. SVE le dió una gran capacidad de frenado a la Syclone gracias a un sistema diseñado especialmente para este vehículo que cuenta con pinzas delanteras forjadas de 6 pistones que aprietan discos ranurados de 13.6 pulgadas de diámetro. En palabras de Ed Hamburger estos frenos “detienen al vehículo en seco, y encima te salpican”. Ed también explicó que en vista de que el 80% del frenado ocurre en el tren delantero, no vieron la necesidad de modificar los frenos de disco traseros. Eso es, si no contamos la pintura roja en las pinzas decoradas con el logo oficial de Syclone en color negro.

2019 GMC Syclone: First Drive
2019 GMC Syclone: First Drive

SVE buscó darle a la Syclone la maniobrabilidad suficiente para dominar la enorme ganancia en potencia que provee el supercargador. Para ello bajaron el tren delantero en dos pulgadas y el tren trasero en cinco. También añadieron una barra estabilizadora de resistencia incrementada y amortiguadores con una calibración más agresiva. El resultado es una pickup con potencia de superauto que sabe maniobrar. La Syclone no es un vehículo para carreras en línea recta, algo que sospechamos cuando vimos que calzaba neumáticos Michelin Pilot Sport 2S, unos de los mejores en la actualidad para comer curvas.

La Syclone no es un vehículo para carreras en línea recta, algo que sospechamos cuando vimos que calzaba neumáticos Michelin Pilot Sport 2S, unos de los mejores en la actualidad para comer curvas.

Uno de los atributos que más nos impactó al ver por primera vez a la Syclone es lo bien que luce. No es usual ver buen gusto sumado a potencia, mucho menos en el mundo de las pickups, pero aquí el buen gusto sobra.

SVE diseñó unos faldones laterales tan discretos que solo lo verán quienes sean excelentes observadores. Aún así, estos faldones cumplen una función estética doble muy importante; en primer lugar realzan la cercanía al suelo de la pickup dándole mayor aplomo a su postura, pero también cubren la parte del bastidor que normalmente deja asomar el diseño original de la GMC Canyon, el modelo en que la Syclone esta basada. ¿Quién quiere ver eso? Misión cumplida.

2019 GMC Syclone: First Drive

SVE también eliminó los escalones laterales que GM esculpe en los parachoques traseros de sus pickups, cubriéndolos con unas conchitas de plástico pintadas del color del vehículo, logrando un buen buen resultado. Según nos explicó Ed, los escalones “son más feos que una verruga en la nariz”. A mí también me parece que al eliminar los escalones, se acentúa el hecho de que la Syclone 2019, al igual que el modelo original, no es un camión de trabajo y no debe ser utilizado como tal.  

Al igual que el modelo original, este no es un camión de trabajo y no debe ser utilizado como tal.

La caja de carga de nuestra Syclone, la cual era por cierto el modelo de prueba número uno, estaba protegida por una cubierta rígida opcional, plegable en cuatro paneles, que se ve costosas y resistente y es lo suficientemente fuerte para caminar sobre ella.  Tanta elegancia es realizada por un calzado de primera, se trata de ruedas de aleación de 20 pulgadas de cinco rayos , pintadas en negro mate envueltas en los neumáticos Michelin Pilot Sport PS2S que ya mencionamos y que lucen costosos y sustanciales.

Ni uno solo de los muchos emblemas en la Syclone son calcomanías baratas hechas de vinil. Son en cambio, emblemas tridimensionales de buena calidad en tamaños discretos. La única excepción es un gigantesco emblema en el portón trasero, el color negro, a diferencias del resto que son rojas y muy brillantes, lo que la hace más interesante que prominente. La única desviación de la elegancia general de los cambios de estilo en la Syclone es un enorme inserto del plástico negro sobre el capó más grande aún que la que usa la Chevrolet Colorado ZR2.

2019 GMC Syclone: First Drive
2019 GMC Syclone: First Drive

En la cabina, SVE dejó las cosas prácticamente como las encontró. Los únicos cambios consisten en prominentes logos Syclone rojos bordados en los reposacabezas de los asientos delanteros forrados en cuero negro, alfombrillas negras con el logo Syclone en rojo (será difícil no saber que se está dentro de una Syclone), y un emblema  instalado en el tablero enfrentado al pasajero delantero, que muestra el caballaje y el número del vehículo entre las 100 unidades que se construirán.

A pesar de las grandes diferencias, todos los componentes que convirtieron a la Syclone de 1991 en una leyenda automotriz están presentes en la versión 2019.

La GMC Syclone es rápida, muy rápida. Aún así no tan rápida como la camioneta original en 1991. También es más grande, mucho más grande, aún así acelera de 0 a 60 millas por hora en 4.5 segundos, solo tres décimas de segundo menos rápida que la versión de 1991, a pesar de ser un vehículo mucho más pesado. Se la puede arrancar en primera velocidad y tratar de cambiar manualmente antes de que el limitador electrónico de revoluciones entre en acción para aguar la fiesta, o puedes dejar que la transmisión de 8 velocidades se ocupe cambiar de velocidad, y hasta puedes cambiar manualmente con un pequeño botón marcado +/- en el lado izquierdo del sElector de cambios. Todas estas opciones funcionan bastante bien, pero ninguna es particularmente atrayente, especialmente en una pickup de alto poder, lo que nos hace desear que SVE hubiese instalado paletas de cambios a los lados del volante, algo probablemente más costosa y complicada de lo que parece.

2019 GMC Syclone: First Drive
2019 GMC Syclone: First Drive
2019 GMC Syclone: First Drive
2019 GMC Syclone: First Drive

La Syclone 2019 se siente firme, sorprendentemente ligera y compuesta en las curvas. También suena increíble gracias a un par de resonadores que convierten al sonido emitido por las puntas de acero inoxidable cubiertas en poliéster pulverizado de su sistema de escape dual, en un rugido que es agresivo y placentero a la vez, y que no dejan dudas de que la Syclone en una pickup de performance seria.

Pasé un rato increíble corriendo la Syclone por las vías de la parte de atrás del edificio duPont, donde conseguí a Ed y a su hijo David después de la celebración mensual del  famoso Cars & Coffee de St. Petersburg donde la Syclone fue mostrada por primera vez al público. Pero fue sentado en la butaca del pasajero, con Ed al volante de su creación, cuando pude experimentar todo su potencial.

2019 GMC Syclone: First Drive

A pesar de las grandes diferencias, todos los componentes que convirtieron a la Syclone de 1991 en una leyenda automotriz están presentes en la versión 2019: el poder enviciante, su aspecto discreto y amenazante a la vez, y la rareza de una cantidad extraordinaria de potencia en la pickup más pequeña que GMC tiene para ofrecer. SVE preparará 100 unidades de la Syclone, cada una de ellas numerada en el tablero y en la llave transmisora. Esta vez, a diferencia de 1991 cuando todas eran negras, la Syclone puede ser ordenada en cualquier color, siempre que sea uno de los colores ofrecidos por GMC desde la fábrica, y hasta con tracción trasera.

La conversión le añade $39,995 al precio de la GMC Canyon donante, lo que convierte a la Syclone en un gracia costosa. Hay que notar sin embargo, que todos sus componentes están cubiertos por una garantía de 3 años/36,000 millas. Si estás conforme con el precio puedes ordenar una Syclone en cualquier concesionario GMC en el país, pero apúrate, porque quién sabe cuantas unidades quedan por ordenar mientras estás leyendo estas líneas.

2019 GMC Syclone Specifications

Motor V6 3.6 Litros Supercargado
Potencia 455 caballos de fuerza / 425 lbs-pie de torque
Transmisión Automática de 8 velocidades
0-60 mph 4.5 Seconds
Precio inicial $39,995 (precio de la conversión, no incluye el precio del vehículo donante)