Nuevos tonos exteriores aparecieron para la F-150 Harley-Davidson en sus últimos años, con blanco y plata uniéndose al típico negro que había prevalecido hasta el momento. La potencia también regresó a la camioneta, con el V8 de 6.2 litros prestado del F-150 Raptor, que generó 411 caballos de fuerza. Rayas iban y rayas venían, pero las ruedas brillantes, el escape llamativo y la marca Harley-Davidson permanecieron hasta el final.