Con uno de los diseños más extraordinarios en la historia de la compañía, el Ferrari Enzo demostró lo que los ingenieros de Maranello eran capaces de producir en 2003. Con solo 400 unidades producidas, cada Enzo vino equipado con una innovadora transmisión semi-automatica llamada F1, controlada por palancas de cambio en el volante, que era capaz de efectuar los cambios de velocidad en 150 milisegundos. La potencia vino de un V12 montado en el centro del carro, produciendo 651hp y 485lbs-pie de torque. El Enzo recibió su nombre en homenaje al fundador de la compañía Enzo Ferrari, fallecido en 1988.