Los años 80 fueron una década importante para General Motors, en aquel entonces el fabricante mas grande e importante del mundo. GM trabajaba en el desarrollo de tecnologías de avanzada (para la época) como; sistemas de suspensión activa, dirección en las cuatro ruedas, frenos ABS, control de tracción, pantallas interactivas, y hasta sistema de navegación GPS antes de la aprobación de la señal GPS para el uso civil. La compañía necesitaba un carro concepto tan revolucionario como estas tecnologías, a fin de poder mostrarlas al mundo. En 1985, el Chevrolet Corvette Indy Showcar fue aprobado, debutando en enero del año siguiente en el Auto Show de Detroit. Su motor era un V8 doble turbo para competencias Indy de 2.65 litros y 600 caballos de fuerza, ubicado justo detrás de su único asiento. Todas las tecnologías mostradas en el Corvette Indy ya llegaron al mercado general, con excepción del motor de colocación central, al cual le faltaban aún 33 años para llegar. Su presencia en el concepto dio lugar a amplias especulaciones sobre su eventual llegada.