Inmediatamente después de la decepcionante derrota del Astro II, Duntov se puso nuevamente en acción. Al final de 1968 ya tenía dos prototipos funcionales llamados XP-882s que lucían y se manejaban mejor que cualquier Corvette en existencia. Pero a mediados de 1969 el project fue cancelado nada menos que por John Z. DeLorean, quien era en ese entonces el gerente general de Chevrolet. Duntov consiguió la manera de mostrar uno de los prototipos, repintado y reacondicionado, en el Auto Show de Nueva York de 1970. El modelo tuvo un éxito enorme y DeLorean se vio obligado a financiar el proyecto. Sin embargo la crisis energética de 1973 puso fin al desarrollo del XP-882 y desaceleró el desarrollo de los futuros Corvette, alargando inusualmente la vida de la tercera generación del deportivo.