Se nota a simple vista que el CERV-III es un derivado del Chevrolet Corvette Indy. Se trata básicamente de una versión manejable del prototipo anterior, que a diferencia de aquel contaba también con asiento para un pasajero, un motor V8 de cámaras dobles sobre cabezales de 5.7 litros y 32 válvulas que producía 650 caballos de fuerza y que era mucho más amigable para las calles que el V8 de competencias Indy del Corvette Indy.  El carro fue construido por Lotus en Inglaterra haciendo uso generoso de la fibra de carbono en su carrocería, la cual sufrió modificaciones tales, como un incremento de su altura total, una nariz más corta y ventanas funcionales, a fin de asegurar su viabilidad como auto de ruta.  En 1996 llegó un último CERV-IV, pero su motor frontal le aseguró no ser sujeto de este repaso.