EL Chrysler TC por Maserati no fue uno de los mejores momentos de Iacocca, pero sí es uno de los más sonoros de su carrera. Las metas impuestas a de este carro de lujo, basado en la plataforma económica de los Carros K que no era particularmente distinto al muchísimo más barato Chrysler LeBaron, eran demasiado ambiciosas para su tecnología.