El Dodge Aries y el Plymouth Reliant (en la imagen) fueron dos exitosísimos compactos de tracción delantera, conocidos colectivamente como 'los carros K' que marcaron el regreso de la Chrysler Corporation como un fabricante automotriz viable. Su lanzamiento no hubiese sido posible sin una inyección de capitales garantizada por el gobierno de EEUU, gestionados por Iacocca.