El proceso de lanzamiento del Ford Mustang fue una revolución cultural y mediática en sí mismo. El Mustang protagonizó los programas mañaneros de las principales estaciones de TV, ocupó junto a Iacocca las portadas de las grandes revistas de opinión de EEUU Time y Newsweek. El público rompió vitrinas en los concesionario, y hasta un comprador ansioso decidió pasar la noche dentro de su carro en el salón de exhibiciones hasta que su cheque se hiciese efectivo y poder llevar su nuevo Mustang a casa.