Cuando llegó en 1986, la primera generación del Ford Taurus cambió las reglas de juego. No solo para Ford, sino para la toda la industria automotriz local, que hasta el momento se había apegado a diseños angulares y anticuados. El estilizado Taurus lucia tan futurista que hasta Robocop lo manejaba.

Pero Ford arriesgo todo con un controversial diseño de jelly bean en 1996 y perdió la apuesta. El que fue el carros más vendido de el país durante los años 80 se hizo menos interesante que una alfombra gris, siendo descontinuado en 2007 cuando era solo ofrecido a flotas corporativas. 

Algún genio del mercadeo en Ford decidió que todos los modelos deberían usar nombre que comenzaran con F . . . como Ford (gracias a Dios dejaron al Mustang tranquilo, porque Fustang no suena nada bien), por lo que el sustituto del Taurus fue llamado Five Hundred. Un par de años después la sensatés triunfó y en su primera actualización el Five Hundred fue renombrado Taurus. El Taurus fue nuevamente remodelado en 2010, esta vez extensivamente, reteniendo el nombre Taurus. El nuevo modelo fue bien recibido, pero Ford nuevamente lo abandonó sin ninguna actualización de importancia hasta el primero de marzo de 2019 cuando el último Taurus salió de la línea de ensamblaje de la planta de Ford en Chicago. – Chris Smith