Y nos despedimos con una marca que no puede faltar en esta selección. El modelo elegido de Rolls-Royce es un Wraith con la terminación especial Black Badge, que se impulsa con un motor 6.6 V12, doble turbo, de 632 caballos de fuerza. 

 

El carro en cuestión ha recorrido poco más de 2,600 millas, se matriculó en el año 2018 y tiene un precio de 330,000 euros (375,000 dólares).