Como carta de presentación de su regreso a Estados Unidos, Alfa Romeo nos había asombrado con este auto de perfil atractivo y performance típica de un kart. Debajo de su capó, el 4C Coupe escondía un motor turbo de cuatro cilindros que sacaba de adentro 237 caballos de fuerza, y llevaba este vehículo de 2,500 libras de peso de 0 a 60 millas por hora en 4.2 segundos. Su manejo era ejemplar pero salir y entrar de él era una labor indigna apta solo para  contorsionistas. Sólo pasaron tres años hasta que la marca decidió retirar de la venta este carro. La versión convertible lo sobrevivirá por un año más.