Las tres son SUVs veloces, pero una de ellas lo es bastante menos que las otras dos.

Hubo alguna vez en que la velocidad estaba restringida a autos pequeños y livianos, con espacio para su conductor, y con surte, para un par de pasajeros. Pero hoy en día no existen esas restricciones, y se puede viajar a alta velocidad en vehículos grandes y acogedores. Como prueba de ello traemos otro enfrentamiento de The Fast Car Lane, donde tres SUVs de performance se ven las caras.

Las tres contendientes son SUVs de lujo, de las cuales curiosamente, la más asequible es la única que había sido diseñada con la velocidad en mente. Se trata de la Mercedes-AMG GLC 63, que presenta 469 caballos de fuerza provista su motor V8 doble-turbo de 4.0 litros de desplazamiento y que tiene un precio de $84,000. Luego viene la Tesla Model X, aunque no se trata de la versión de tope de gama Performance que trae el modo Ludicrous. Su precio es de aproximadamente $87,000. En otra escala en cuanto al costo está la BMW X7 M50i, qué tal como se presentó a esta carrera, costaba $114,000. BMW no ofrece un X7 con el tratamiento M, pero aún así esta M50i cuenta con unos impresionantes 523 hp provenientes de su V8 doble-turbo de 4.4 litros de desplazamiento.

Galería: SUVs de lujo se enfrentan mano a mano

Desde el principio queda claro que la enorme X7 no va a ser un verdadero rival para la SUV de Tesla, y muchísimo menos para la GLC 63, aunque en el papel las tres camionetas aceleran de 0 a 60 millas por hora en el rango de los cuatro segundos. Las especificaciones indican que la Mercedes-AMG debería dominar la escena, lo cual se cumple cuando la  BMW tarda poco en quedarse viendo las luces traseras de la GLC 63, a pesar de contar con más potencia, ya que es la más pesada del trio.

En cuanto a la Model X, pues la historia es diferente. ¿Qué tanta resistencia le presenta a la GLC 63? Mira el video de esta reñida carrera y te enterarás.