Nunca habíamos visto ruedas tan pequeñas rodeadas por guardabarros tan grandes.

¿Qué estamos mirando? La respuesta no es fácil. A primera vista vemos un BMW i3 con lo que pareciera ser un kit de carrocería más propio de un muscle que de un eléctrico compacto. El contraste es aún más relevante cuando vemos llantas diminutas asomándose bajo unos enormes guardafangos, absolutamente desproporcionados con el tamaño de los neumáticos. El frente del extraño hatchback queda completado por varias líneas de cableado colocado con cinta adhesiva.

¿Cuál es el propósito de este i3? Según nuestra fuente se trata de un vehículo perteneciente al departamento de desarrollo de suspensiones y llantas de la división ‘i’, dedicada a los vehículos eléctricos de BMW, lo que explica que hayan elegido al i3 como base para esta mula de pruebas.

Galería: Mula de prueba BMW i3 espiada

Sin embargo la citada fuente no pudo explicar el propósito específico de la mula, por lo que no tenemos más remedio que especular. Sabemos, por ejemplo, que el ciclo de producción del i3 se extenderá al menos hasta 2023, cuando llegará un eléctrico más convencional que podría sustituir o complementar al i3. Lo anterior nos lleva a pensar que esta mula podría estar explorando distintas opciones de combinación entre llantas y rines para ese futuro vehículo eléctrico. O tal vez esté probando nuevos componentes de suspensión sobre una huella más ancha. 

¿O quizás BMW está finalmente empezando a probar el esperado kit de flotación automotriz que vimos en Volver al Futuro II? La película mostraba a esos kits siendo lugar común en 2015, hace cinco años. ¿Estamos desvariando? Quizás, pero tienes que admitir que pensaste en la posibilidad de ver a esas ruedas plegándose dentro de esos enormes guardabarros como el DeLorean del Doctor Brown.

Fuente: Automedia