Nos ha pasado a todos, solo que no tan cerca de una pared y no con un carro tan especial. 

El sentido común nos dice que al manejar un carro que no conocemos siempre hay que prestar una dosis extra de atención. Y no hay un ejemplo más aleccionador sobre lo anterior que el video en el que se ve a un joven distraído chocando el Ford Mustang Shelby GT350R nuevo de su padre contra la pared del garaje familiar.

El clip muestra el carro en marcha, de repente acelera hacia la pared, y el joven conductor se baja exaltado soltando una palabrota. Queda claro que el pobre se metió en serios aprietos con su padre.

 

El Ford enciende sin problemas para inmediatamente saltar hacia la pared. Después de algunas discusiones entre el equipo de Motor1.com es fácil ver que fue lo que pasó.

El GT350R tiene una traba en el embrague, por lo que hay que presionar el pedal para que el motor arranque. Lo más probable es que el joven creyendo que el carro estaba en punto muerto, haya soltado el pedal del embrague después de encender el vehículo sin mover la palanca, la cual con seguridad está en la primera marcha. Nos ha pasado a todos, solo que no tan cerca de una pared y no con un carro tan especial. 

Si no hubiera nada delante del cupé o si hubiera estado mirando hacia afuera, no habría habido ningún problema. Desafortunadamente, el GT350R apuntaba a la pared. Por el grito que soltó el joven tan pronto como salió del auto, supo de inmediato lo que se le venía encima. Para evitar este choque solo tendría que haber movido la palanca de cambios y asegurarse de que el carro estuviera en punto neutro en lugar de en primera.

Si hay alguna buena noticia aquí es que el daño al Mustang parece haber sido puramente cosmético. La pared de metal corrugado parece haber absorbido la mayor parte del impacto. El padre del joven probablemente siga furioso, pero en términos de destrozar el auto deportivo de papá, la cosa pudo haber sido mucho peor.