El súper sedán parece amar tanto una pista mojada como una seca.

Hemos visto el poderoso Mercedes-AMG GT 63 S en acción varias veces y sabemos bien lo rápido que es. En pocas palabras, es uno de los sedanes más rápidos del planeta, uno que infunde miedo a algunos de los mejores superdeportivos disponibles. Como este video demuestra, el super sedán es capaz de mucho más que solo ir rápido en línea recta.

Todo el mundo ama una vuelta rápida alrededor de una pista de carreras, pero nada se compara con una sesión de drift donde básicamente puedes hacer lo que quieras. El video en la parte superior de esta página nos lleva a la pista Magny-Cours del Circuito de Nevers, en Francia, para una vuelta lluviosa dentro de la cabina del Mercedes.

Los sistemas electrónicos de estabilidad están apagados y el tren motriz está configurado para enviar toda su potencia a las ruedas traseras via el modo drift. Detrás del volante hay un piloto experto del equipo de la revista Motorsport. Aunque el piloto puede hacer una vuelta precisa y impresionantemente rápida, ese no es el punto esta vez.

Manejar este AMG GT 63 S en un circuito lluvioso no debería ser un problema para hasta choferes inexpertos ya que están capaz y balanceado. La bestia de cuatro puertas tiene un V8 biturbo de 4.0 litros que produce 630 caballos de fuerza (470 kilovatios) y 664 libras-pie (900 Newton-metros) de torque. Una transmisión automática de nueve velocidades envía la potencia a un sistema de tracción total, y el fabricante calcula que la aceleración a 60 millas por hora (96 kilómetros por hora) toma solo 3.1 segundos. Los precios en Estados Unidos comienzan en $161,200.

Galería: Mercedes-AMG GT 63 S Edition 1