Este es un verdadero vehículo patrullero utilizado por la policía estatal del estado de Maryland.

Cualquier coleccionista puede añadir a su colección un muscle car, un hot rod, o cualquier otro tipo de clásico estadounidense del cual sentirse orgulloso. Los hay a rabiar. Pero aquellos que quieren algo realmente especial, que se distinga en una exhibición de clásicos, harán bien en darle un vistazo a este Ford Custom 1967 del departamento de policía estatal del Maryland.  No hay manera de perderse entre la multitud en un carro como este, con su pintura verde militar luces de persecución estilo 'chicle bomba' en el techo, y una luz focal roja montada en el parafango delantero del lado del pasajero. No hay manera de pasar desapercibido en una reunión de carros clásicos en este enorme sedán.  

Galería: Patrulla Ford Custom 1967

Sería normal esperar que una patrulla de policía retirada de servicio este en un estado deplorable, como los cientos de Crown Victorias dilapidados que se ven a diario en cualquier ciudad de Estados Unidos. Pero afortunadamente este no es el caso. El exterior negro y verde oliva, y los sellos del departamento de policía han aguantado bien el paso de los años. Sus rines de acero pintados de negro con tapa-tuercas estilo 'plato de perro', complementan el look policial clásico. 

El interior beige se ve tan bien preservado como el exterior, y cuenta con muchos detalles que serían muy difíciles de encontrar en otros Ford de la época. Por ejemplo, las alfombrillas están bordadas con el escudo estatal de Maryland, el tablero tiene un radio Motorola de onda corta que funciona, y sería ideal para un aficionado de radio HAM. Los asientos en si mismos están en excelente estado, el banco delantero cuenta con dos cinturones de seguridad de dos puntos (Ford introdujo los cinturones de tres puntos en 1968) y el volante cuenta con un medallón central de acolchado profundo, una medida de seguridad que se convirtió en equipo estándar al año siguiente. El maletero está repleto de equipos policiales antiguos que harán las delicias de algún afortunado coleccionista. 

Bajo el capó hay un motor enorme V8 de 390 pulgadas cúbicas (6.4 litros) de desplazamiento, uno de los motores más populares y poderosos de Ford en los años 60. La transmisión es automática de 3 velocidades, y como todo vehículos policial de aquella, y esta, época tiene una suspensión reforzada para trabajo pesado. También cuenta con dirección hidráulica y frenos de tambor asistidos, reforzados para aguantar persecuciones prolongadas. 

¿Cuántas veces en la vida nos vamos a conseguir con al posibilidad de comprar un vehículo patrullero clásico en tan buen estado? Los interesados pueden contactar a AutoBarn Classic Cars, que es quien se está encargando de la venta de esta cápsula del tiempo.