"No huí de la justicia, escapé de la injusticia y de una persecución política", expresó el ejecutivo en un comunicado desde Beirut.

La saga del gigante automotriz caído Carlos Ghosn, acaba de dar un giro inesperado al cierre de 2019. Varios medios reportan que el ex CEO de Renault y Nissan logró escapar de la justicia japonesa y se encuentra actualmente en Beirut.

En un comunicado hecho publico este martes desde la capital libanesa, Ghosn expresa que "no huí de la justicia, escapé de la injusticia y de una persecución política", y prometió compartir más información en las próximas semanas. Una fuente anónima citada por el Wall Street Journal indicó que Ghosn "estaba cansado de ser un rehén político industrial". 

La salida de Ghosn del territorio japonés es un hecho sumamente significativo, ya que el ejecutivo se encontraba bajo arresto domiciliario en Japón, esperando juicio instaurado en su contra por el por una supuesta serie de delitos financieros de los que fue sido acusado tanto por el estado Japonés como por Nissan. Las reglas de su arresto domiciliario incluyen una estricta prohibición de salida del país, y solo le permitían abandonar su residencia en Tokio bajo estricta supervisión, estipulando incluso que para pasar dos o más noches fuera de la misma debía pedir un premiso especial.

Los pasaportes de Ghosn, quien es nacional de Brasil, Francia y Libano, están en posesión de sus abogados, por lo que se presume que entró a Libano de manera ilegal. Información no confirmada indica que el ejecutivo habría llegado a Beirut en un avión privado procedente de Turquía. Fuentes anónimas indican que Ghosn logró escapar de Japón escondido en una caja para el transporte de instrumentos musicales. 

Ghosn nació en la ciudad brasileña de Porto Velho en 1954, de padres procedentes de Líbano, país este a donde regreso la familia y donde pasó la mayoría de su juventud. Gohsn emigró a Francia donde cursó sus estudios universitarios, siendo allí donde inició su carrera en la industria del automóvil. Ghosn llegó a la jefatura de operaciones de Renault desde donde orquestó el recate financiero de Nissan en 1999, creando la Alianza Renault-Nissan, y sirviendo como CEO de ambas compañías durante casi dos décadas.

El ejecutivo era aún CEO de Renault y presidente de la alianza, que ahora incluye a Mitsubishi, el 19 de noviembre de 2018 cuando fua arrestado a su regreso a Tokio procedente de Libano, por la presunta violación de leyes financieras japonesas. Una investigación interna en Nissan había descubierto discrepancias en los informes de compensación de Ghosn a la Bolsa de Tokio. Se dice que esta actividad perseveró por varios años, y en una declaración sobre el tema, Nissan dijo que "se han descubierto numerosos otros actos importantes de mala conducta, como el uso personal de los activos de la empresa".

Después de pagar una fianza de $9 millones, Ghosn fue arrestado nuevamente en abril de 2019 por un nuevo conjunto de cargos financieros. El ejecutivo ha mantenido vehementemente su inocencia durante toda la saga, y ha hecho varias solicitudes de índole humanitaria a las cortes japonesas, incluyendo la posibilidad de contactar libremente a su esposa, las cuales han sido sistemáticamente rechazadas. Su juicio está programado para comenzar en la primavera de 2020.