Sus marcas están lanzando más vehículos que nunca antes.

En un inusual reconocimiento de que su proceso de despliegue de nuevos modelos podría ser más rápido y eficiente, Fiat Chrysler Automobiles (FCA) está llevando a cabo una reorganización de su proceso de desarrollo de vehículos. Harald Wester jefe técnico del fabricante y el presidente ejecutivo de Maserati fue designado como líder del proyecto.

La reorganización viene en un momento en que los fabricantes automotrices se preparan para desplegar una avalancha de nuevos modelos sin precedentes. Los fabricantes presentan alrededor de 40 nuevos modelos al año, pero entre 2020 y 2023 ese numero podría elevarse a 62, según un estudio sin atribución mencionado por la publicación.

Lo que hace FCA es crear y fomentar más coordinación y colaboración entre equipos, lo que debería mejorar la calidad de producción, optimizar tiempos de desarrollo de cada producto, así como la eficiencia de respuesta a los clientes en determinados mercados. Según el vocero de FCA Eric Mayne, aunque la reorganización no es un recuento de empleados en algunos casos podría haber algunas reasignaciones de responsabilidades.

La reorganización de FCA consolida tres grupos: ingeniería, ejecución y administración de programas, y soporte de programas. Antes, FCA operaba el desarrollo a través de equipos aislados o regionales. La parte más significativa de la reestructuración incluye la integración de la ingeniería de tren motriz y vehículos, a fin de crear una organización más sencilla que debería apurar el proceso de desarrollo.

La industria automotriz experimentará cambios sin precedentes en su historia durante la década que comienza. Por ahora, el amorío de los consumidores por las crossovers continua vivo, lo que redunda en beneficio de los fabricantes que buscan engordar sus ganancias antes de invertir en tecnologías de éxito incierto en el futuro. Pero el avance de los carros eléctricos y autónomos es indetenible, y la agilización de su proceso de desarrollo de nuevos modelos antes de la ocurrencia de esos cambios sísmicos podría dejar a FCA en una excelente posición para enfrentar la próxima década.