Esto es lo que pasa cuando se eliminan los filtros de sonido en un Lamborghini moderno.

El ruido del motor es, para una amplia porción de los aficionados a los carros, un factor determinante para la aceptación de un modelo, tanto en las calles como en las competencias. Un rugido estruendoso puede marcar la diferencia entre enamorarse de un carro u odiarlo. Estamos entrando a los últimos años plenos de este tipo de ruidos, lo cuales simplemente desaparecerán cuando los carros eléctricos dominen la escena, cuando las nuevas generaciones se reirán de nosotros, y se preguntarán en qué estábamos pensando. Pero mientras eso no ocurra, oiremos como los gritos de dinosaurios agonizantes, rugidos como el de esta Lamborghini Urus con escape libre.

Esta SUV no es enteramente estándar. Trae un sistema de escape libre IPE sin restricciones con salidas en cromo negros, que elimina convertidores catalíticos, silenciadores, y cualquier otro elemento que filtre el ruido de su motor V8. No es sencillo experimentar semejante sonido en su estado más puro y crudo, los pequeños estallidos dan un indicio de lo duro que puede ser. Estos escapes funcionan con las válvulas de escape de fábrica, por lo que el conductor puede regular algo de esa intensidad.

Desde la fábrica de Lamborghini, la Urus viene con un V8 de 4.0 litros con doble turbo que produce 641 caballos de fuerza y 627 libras-pie de torque. La velocidad máxima es de 190 millas por hora. El nuevo escape le da un sonido más estadounidense, aunque siendo sinceros, es excesivamente ruidoso sin motivo. No sabemos si hay otras modificaciones que puedan elevar más el precio o la performance. 

Para algunos es difícil de digerir el hecho de ver una SUV de Lamborghini con componentes mecánicos del grupo Volkswagen. Aún así, el estilo la hace ver como un vehículo de la marca italiana por dentro y por fuera. El V8 de 4.0 litros puede parecer insuficiente para la insignia que porta la SUV. Pero sonreirán con el escape IPE que potencia el ruido al máximo.