Solo se fabricaron 77 unidades en el mundo.

Después de ver la conversión de un clásico Porsche 935 a un carro eléctrico legal de calle, nos hemos quedado entusiasmados para conocer más de lo que la marca hizo con el célebre Moby Dick. Y nos topamos con un bellísimo 935 moderno que es en esencia una réplica construida a partir del 911 GT2 RS. Viene con un solo asiento, pero puede solicitar un segundo por $10,000.

Pocos de nosotros veremos uno en la vida real, mucho menos sentarnos detrás de su volante. Este nuevo 935 es únicamente para la pista, y además, Porsche sólo construyó 77 unidades. Quizás eso justifica el precio sin impuestos de €701,948 (unos $778,801). El empresario Manny Khoshbin es el orgulloso dueño de la unidad número 61, y accedió a mostrarnos su carro, que está estacionado en medio de un Carrera GT, un Bugatti Chiron Hermes, y cinco Mercedes-Benz SLS McLaren.

Al ser un vehículo de estirpe de competencias es evidente que este 935 no será cómodo como un 911 Carrera, mucho menos como un Taycan o un Panamera Sport Turismo. Y es mucho más agresivo que el 911 GT2 RS sobre el que está basado. El único elemento de confort que verás por dentro es el aire acondicionado, todo fue desmantelado hasta lo mínimo e indispensable para salir a pista.

Si te gustan las competencias y miras por dentro, rápidamente observarás la jaula antivuelco, la butaca de carreras que envuelve el cuerpo, el corte rápido de corriente y algo no tan frecuente, una salida de emergencia en el techo. Hasta hay un sistema de hidratación del piloto y un gato hidráulico de tres patas que eleva el carro para cambiarle las llantas. También hay un extintor de incendios en caso de que algo salga mal. Una palanca de cambios con bola de madera hace un guiño al 917 y 909 Bergspyder de competencias.

En un video de hace unos días Manny Khoshbin compartió la experiencia de recibir este carro, que lamentablemente ya tiene un par de rasguños.