Preferimos que se diluya el nombre a la alternativa

A estas alturas los aullidos de los puristas deben estar alcanzando su volumen máximo con las noticia del gran debut de la nueva Ford Mustang Mach-E en Los Ángeles. Este debut ocurrió a pocos días de que Ford anunciara el controversial nombre del modelo, al que por meses conocimos como la crossover eléctrica 'inspirada en el Mustang'.

Algunos fanáticos del Mustang dirán que usar el venerable nombre en la Mach-E 'va a diluir la marca', un argumento cansado que los fanáticos de un modelo en particular usan cada vez que una marca hace algo que no les gusta con su carro favorito. Los que estos puristas no saben es que, sin importar cómo les haga sentir, el Mustang Mach-E es mucho mejor que el carro de lo que pudo haber sido. Durante una presentación inmersiva en el proceso de diseño, en el centro de desarrollo de productos de Ford, Motor1.com tuvo acceso a lo que casi pudo haber sido el comentado modelo.

2020 Ford Mustang Mach-E

Durante los últimos años, Ford ha invertido una gran cantidad de tiempo y dinero en transformarse de un mero fabricante de vehículos en una compañía de movilidad. Una de las estrategias centrales en este propósito es el desarrollo de vehículos eléctricos a batería, un mercado que incrementa su importancia cada vez más. De acuerdo a Ford, en 2025 solo en Estados Unidos habrán 100 modelos eléctricos a batería representando ventas de 1.5 millones de unidades. Estos números serán mayores en China y Europa. 

En otras palabras, Ford no se puede seguir dando el lujo de jugar en la periferia de esos mercados con modelos tibios como el desaparecido Focus Electric y las versiones Energi (hibridas enchufables) de los Ford C-Max y Fusion. Ford ve en el crecimiento del mercado de los vehículos eléctricos, en el desarrollo constante de la infraestructura de carga, y en las mejoras en materia de tecnología de baterías, la señal de que ya les llegó la hora de entrar de lleno en el competitivo mercado de los autos eléctricos. 

El plan siempre fue construir una crossover. En 2017 ya Ford había avanzado mucho en su esfuerzo por lograr una camioneta eléctrica capaz de recorrer 300 millas en una sola carga. Ese carro sin embargo, lucía muy distinto a la Mach-E.  

La nueva meta era la de diseñar un vehículo desprovisto de los rasgos genéricos de los vehículos ecológicos que plagaban al diseño original. Debían evitar hacer hacer un Ford Prius.

Para empezar, se trataba de un modelo de tracción delantera, con un capó más corto y bajo, y diseño de cabina adelantada. Las ruedas eran más pequeñas, y tanto su distancia entre ejes como la distancia entre el tablero y eje delantero eran más cortos. Ford solo nos mostró un modelo a escala de ese diseño, así como la imagen que encabeza esta nota, pero su aspecto genérico y el hecho de que se los diseñadores de referían al mismo como el 'carro de conformidad', dejó claro que este no sería un carro que crearía ningún tipo de emoción en un mundo donde Tesla es la referencia en materia de carros eléctricos.

A su llegada hace un poco más de dos años, Jim Hackett el CEO de Ford, le ordenó a los diseñadores que comenzaran de nuevo. La nueva meta era la de diseñar un vehículo desprovisto de los rasgos genéricos de los vehículos ecológicos que plagaban al diseño original. Debían evitar hacer hacer un Ford Prius. A tal fin, la instrucción del equipo de diseño fue la de explotar las fortalezas de Ford, y aparte de la F-150, no hay un producto más fuerte en la línea de Ford, con una historia más llena de gloria, que el Mustang.

2020 Ford Mustang Mach-E

Esta decisión estuvo informada por una investigación sobre como el público percibe a los vehículos eléctricos. Estas percepciones van de lo ridículo, (el 42% de las personas cree que usan gasolina), a lo realista, (a más de la mitad les preocupa la autonomía), a la desinformación (un increíble 92% cree que son lentos). Un modelo de conformidad no cambiaría esa percepción, Ford necesitaba algo más.

Con lo anterior en mente, el equipo de diseño regresó a la mesa de dibujo. Ford alega que más allá de los faros delanteros y de las luces de freno de tres barras, las inspiración directa del Mustang es mínima. Los diseñadores abombaron los guardafangos traseros para crear una sensación de fuerza  en las ruedas traseras, bajaron la línea del techo, logrando cierta familiaridad con el perfil del Mustang. Para más allá de esos cambios, el diseño general estuvo más guiado por los principios generales del diseño de un carro deportivo, que por cualquier producto específico.

El capó y la distancia del tablero al eje delantero con más largos, y el frontal tiene la apariencia de nariz de tiburón típica del Mustang. El primer pilar, o pilar A fue empujado hacia atrás creando una silueta más rápida que funciona mejor con el nuevo techo. Finalmente, la distancia entre ejes fue alargada, con el eje delantero movido hacia adelante en 2.8 pulagads y el trasero hacia atrás en 1.6 pulgadas. Ruedas de mayor tamaño completan los cambios. 

El rediseño ordenado por Hackett es una buena razón para sentirnos excitados por el Mustang Mach-E.

Es difícil de decir que es lo que pudo haber cambiado en la cabina. Ford solo nos mostró unos bocetos que muestran un aspecto más conservador con una pantalla táctil más convencional. Tampoco nos queda claro si el área de carga fue afectada por el rediseño, pero de haber sufrido recortes, aún funciona bien con unos amplios 29 pies cúbicos detrás de los asientos traseros y su baúl frontal a prueba de agua con drenaje, de 4.8 pies cúbicos.

El rediseño ordenado por Hackett es una buena razón para sentirnos excitados por el futuro del Mustang Mach-E. Ford pudo haber dejado las cosas como estaban y entregarnos un típico diseño genérico ecológico sin ninguna inspiración, carácter o encanto en particular. En cambio, uso a su modelo más icónico como inspiración, e incluso tomó prestado su nombre, lo que representa un riesgo importante para ambos modelos. Pero basados en lo que hemos visto, el verdadero riesgo habría consistido en dejar las cosas como estaban.