No tendrá el carro en sus manos hasta que Chevrolet comience la producción.

El pitcher de los Washington Nationals Stephen Strasburg, fue premiado como el jugador más valioso de la temporada 2019 de las Grandes Ligas. Esta no es una distinción sin consecuencias para Strasburg, ya que aparte de un hermoso trofeo, y el gran reconocimiento e impulso económico que implica, también le valió hacerse acreedor de un Chevrolet Corvette Stingray 2020. Es la primera victoria de su equipo en la Serie Mundial, y el primer título que gana la ciudad de Washington D.C. desde 1924, cuando los antiguos Washington Senators ganaron el título.

Strasburg no se llevó el Corvette a su garaje. El carro que muestra la imagen es una de las unidades de preproducción que están haciendo las rondas en los distintos medios de comunicación del país. Según Car and Driver, Strasburg recibirá su premio después de que la producción del vehículo se inicie en la planta de ensamblaje del Corvette en Bowling Green, Kentucky. 

 

Está claro que Strasburg deberá ser paciente mientras espera, ya que la huelga del Sindicato de trabajadores Automotrices, UAW por sus siglas en inglés, en las plantas de ensamblaje de General Motors a nivel nacional, ha causado una demora en la producción del modelo. Aunque aún hay esperanzas de que la producción comience antes de que termine el año, la distribución a los concesionarios está irremediablemente retrasada.

Es precio del C8 comienza en $59,995 incluyendo un cargo de destino de $1,095, pero puede subir hasta $103,615 cuando se elige la versión 3LT incluyendo todas las opciones posibles. Aún no se ha anunciado el precio del Corvette Stingray 2020 convertible aún no está tasado, pero los rumores hablan de un precio de $67,500.

Inclusive si no hubiera sido elegido el MVP de la temporada Strasburg podría haber comprado su C8 sin problemas. En 2016 firmó una extensión de contrato por $175 millones válida por siete años con su equipo. Según MLB.com también puede romper el vínculo para convertirse en agente libre y negociar un contrato aún mayor.

Si bien no se sabe qué hará Strasburg con su C8, es común ver atletas de distintas disciplinas donar este tipo de premios a obras de caridad.