Si ya se invirtió tiempo y dinero en el desarrollo de la tecnología, ¿por qué no usarla en otras capacidades?

Parece que los carros con celdas de combustible de hidrógeno están tardando más de lo esperado en popularizarse.  El motivo principal es la lentitud con que está desplegando la infraestructura de recarga, lo que ha hecho que sus potenciales clientes hayan dudado en adoptar la tecnología. Sin embargo, la promesa de un carro que genera constantemente su propia electricidad sin necesidad de almacenarla en una pesada batería, es demasiado buena para dejarla a un lado. Lo anterior es más tentador aún cuando se toma en cuenta que las únicas emisiones de los vehículos que usan esta tecnología es agua pura. Además, Toyota y Hyundai han gastado mucho tiempo y dinero en su desarrollo, por lo que al menos la primera de ellas, parece estar tomando pasos para aprovecharla al máximo. 

Toyota está explorando maneras de utilizar las celdas de combustible como fuente de electricidad para sus futuros carros híbridos e híbridos enchufables, lo cual no solo los haría más limpios aún, sino que también más livianos ya que no usarían baterías, y en consecuencia más eficientes.

Lo anterior no quiere decir que Toyota vaya a abandonar al Mirai, su vehículo eléctrico alimentado por celdas de combustible. Por el contrario, un reporte de Automotive News Europe, indica que el miércoles pasado Takeshi Uchiyamada, presidente de la junta directiva de Toyota, confirmó la segunda generación del modelo para 2020, en una conferencia interministerial sobre energía de hidrógeno en la ciudad de Tokio. 

La decepcionante lentitud con que se está desplegando la tecnología ha impedido el abaratamiento de sus costos. Un Mirai nuevo, un sedán de poco lujo, cuesta $59,500, y según un reporte de Digital Trends, Toyota espera que solo será después de 10 años cuando finalmente sus precios se equiparen a los de los autos híbridos regulares. 

El hecho de que el fabricante planee extender el uso de la tecnología más allá del Mirai, podría ayudar a acelerar la estabilización de su costo. Toyota incluso planea usar celdas de combustible para proveer de energía en sus fábricas, ya que afirma que la tecnología es estable, altamente eficiente y muy duradera.

Según Green Car Reports:

El fabricante señala que este proyecto es uno de los muchos que se aplican a su Toyota Environmental Challenge 2050 (Reto Ambiental Toyota 2050), que apunta a plantas de producción sin emisiones de CO2. Según los datos de 2018 de Toyota en sus sitios de fabricación, la planta de Honsha tiene un total de emisiones anuales de CO2 de 62,500 toneladas, no extraordinariamente altas o bajas al lado de las otras plantas de la compañía.

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