El escándalo de Dieselgate continua.

El Grupo Volkswagen se encuentra nuevamente en la silla caliente. Fiscales alemanes acusan a los dos principales ejecutivos del grupo de manipulación del mercado de valores. Según Automotive News, los fiscales alegan que el CEO del Grupo VW, Herbert Diess, y el presidente de su junta directiva Hans Dieter Poetsch no informaron de inmediato a los inversionistas sobre el escándalo de Dieselgate. Estos nuevos cargos son solo el último desarrollo de un escándalo que ha durado años sacudiendo los cimientos del icónico fabricante, el cual ha generado miles de millones de dólares en multas para la compañía y sus subsidiarias en diversos territorios del mundo. Los fiscales también presentaron cargos contra Martin Winterkorn, ex CEO del grupo.

Los abogados de Diess, quien permanecerá como CEO, y Poetsch dicen que ninguno de los dos pudo haber pronosticado el impacto financiero del escándalo. Diess se unió a la compañía en julio de 2015, meses antes que explotara el escándalo en septiembre de ese año, cuando el fabricante admitió que había manipulado software del modulo de control de los motores en 11 millones de carros para engañar las pruebas de emisiones. Hasta el momento, el escándalo le ha costado al grupo Volkswagen cerca de $33 mil millones (€30 mil millones) en multas y gastos relacionados.

Volkswagen está haciendo todo lo posible para dejar a Dieselgate en el pasado. En junio, la compañía lanzó una nueva campaña publicitaria diseñada para mostrarle a los clientes que la compañía ha comenzado un nuevo capítulo. La campaña comenzó con un anuncio de televisión titulado "Hello Light" que decía que la compañía seguiría una nueva ética al invertir en el desarrollo y producción de modelos eléctricos. A fines del año pasado, la compañía anunció que gastaría $50 mil millones para lanzar 50 modelos eléctricos antes de 2025.

Poetsch y Winterkorn no solo están bajo investigación por su presunto papel en la manipulación del mercado de valores. Ambos ejecutivos, que también formaban parte del en el directorio de Porsche cuando estalló el escándalo, junto al ex CEO Matthias Mueller, también enfrenta acusaciones de manipulación del mercado de valores de Porsche. Una cosa es que Volkswagen esté lista para dejar atrás el escándalo y pasar la página del daño causado su histórica marca, pero obligación de los fiscales de llevar el caso hasta sus últimas consecuencias, es otra muy distinta. 

Fuente: Automotive News