Los modelos Wrangler 2018 y 2019 estarían afectados por el defecto.

La actual generación de la Jeep Wrangler, también conocida como la Wrangler JL, está siendo investigadas por la Administración Nacional de Seguridad Vial, o NHTSA por sus siglas en inglés. Los modelos afectados por la investigación corresponden a los años 2018 y 2019.

La investigación es el resultado de una petición ciudadana presentada antes el organismo el 24 de octubre de 2018. La petición está basada en supuestas deficiencias en las soldaduras del bastidor de la emblemática SUV de Jeep que incluirían; soldaduras porosas, residuos excesivos, falta de penetración de las soldaduras, sobrepenetración de las soldaduras, exceso de soldadura, goteo de soldadura y salpicaduras de soldadura. Todos estos son defectos que podrían afectar la integridad estructural de los vehículos afectados, cuyo universo ha sido estimado en 270,000 unidades. La investigación fue iniciada después de una evaluación inicial de la Oficina de Investigación de Defectos, o ODI por sus siglas en inglés, de la NHTSA.

Galería: Jeep Wrangler Rubicon 2018

A principios de 2019, la ODI envió una petición de información a Fiat Chrysler Automóviles, o FCA, en relación a los alegatos de la petición, que a la vez están en linea con un recall previo por una soldadura desalineada en la barra estabilizadora delantera que causaba lo que se dió por llamar tambaleo mortal, y que causó una demanda colectiva en contra de FCA.

La ODI finalmente autorizó el inicio de la investigación el pasado 17 de septiembre.

Los problemas de la Wrangler no tienen relación con el reciente llamado a revisión de la pickup Jeep Gladiator, cuya mecánica está basada en la de la Wrangler. Dicho recall fue causado por fracturas en el eje de transmisión trasero de la Gladiator, obligó el retiro de 3,427 unidades de la pickup y llevó a FCA a detener temporalmente sus ventas. 

Fuente: NHTSA via Car and Driver