Ford, volkswagen, BMW y Honda son investigadas por por pacto con el estado de California, para reducir emisiones contaminantes.

Nota: Motor1.com recibió declaraciones oficiales de Honda, Volkswagen, y BMW en relación a este caso. Aún esperamos la declaración de Ford.

Honda:

Honda colaborará con el Departamento de Justicia en relación al acuerdo sobre emisiones alcanzado por el estado de California con varios fabricantes automotrices, incluyendo a Honda.

Volkswagen:

Mantenemos contacto regularmente con las autoridades de EEUU sobre varios asuntos, pero no comentamos sobre comunicaciones privadas especificas que podamos haber recibido o no.

BMW:

BMW de Norteamérica recibió una comunicación del Departamento de Justicia, solicitando información concerniente a un acuerdo entre CARB, BMW NA y otros fabricantes. Esperamos la oportunidad de poder explicar los pormenores del acuerdo con CARB, así como sus beneficios para los consumidores y el medio ambiente. 

Al parecer el gobierno de  Trump tiene problemas con un acuerdo reciente sobre emisiones contaminantes alcanzado por el estado de California con cuatro de los principales fabricantes de automóviles que operan en EEUU. Un reporte de Bloomberg News indica que el Departamento de Justicia inició una investigación anticompetitiva en contra de Honda, BMW, Volkswagen, y Ford, por un acuerdo firmado entre estos fabricantes y el estado de California, para reducir la contaminación emitida por sus vehículos. En el corazón del acuerdo está el compromiso de los fabricantes de apegarse a la meta de alcanzar una economía de consumo promedio de su línea de vehículos de 50 millas por galón (mpg), una meta que es menor a la establecida por el gobierno del presidente Obama en 2012, pero considerablemente más ambiciosa que la meta de 37 mpg fijada por el gobierno de Trump. 

Los detalles de la investigación no son claros aún. De acuerdo al Wall Street Journal, la base de la investigación es la determinación sobre si los cuatro fabricantes objeto de la misma, violaron leyes federales anticompetitivas al acordar apegarse a los estándares de consumo de combustible y emisiones contaminantes establecidos por la Junta de Recursos Aéreos de California, o CARB por sus siglas en inglés. Dichos estándares de  son mucho más ambicioso que los establecidos por el gobierno federal. 

En teoría, al acordar apegarse a los estandares más rigurosos, los cuatro fabricantes podrían crear una desventaja anticompetitiva para el resto de los fabricantes. La preocupación sería que al establecer un estándar de consumo separado en acuerdo con un estado, uno o varios fabricantes podrían anular efectivamente las regulaciones federales. Pero en este caso en particular, las regulaciones federales no solo son respetadas, sino que son mejoradas y superadas, en un acuerdo que solo le hace las cosas más difíciles a los fabricantes que lo firmaron. 

Este es sin duda un tema controversial. Los cuatro fabricantes llegaron al acuerdo con California después de haber fallado en su esfuerzo por convencer a Washington de no retroceder agresivamente los estándares de consumo vigentes en 2017 cuando Trump llegó al poder.  Algunos creen que la firma del acuerdo fue considerado como un desprecio por la Casa Blanca, y a estas alturas el mundo sabe lo mal que este presidente toma la más mínima manifestación de desacuerdo.