Viste una gran cantidad de las claves visuales del Corvette con mucha elegancia.

Hace ya un buen rato que está circulando un rumor que indica que General Motors quiere convertir el nombre Corvette en una marca de automóviles de carácter deportivo. Al igual que el virus de la gripe este rumor reaparece con cierta regularidad, especialmente cuando Chevrolet hace cambios importantes al modelo. La llegada del Corvette C8 no fue distinta. Al día siguientes de la presentación del primer Corvette con motor central, un reporte citando fuentes anónimas internas de GM indicó que el fabricante está contemplando convertir al Corvette en una marca que podría llegar a incluir un sedán, una versión Cadillac y una camioneta SUV, o quizás una crossover.

La visualización que ven sobre estas líneas es una teoría de como podría lucir una SUV Corvette, adaptando muchas de las claves visuales que distinguen al nuevo deportivo. Su trompa es corta y baja como la del nuevo modelo, y sus faros fluyen hacia atrás sobre una buena porción de los arcos de las ruedas delanteras al igual que en el Corvette C8. La parte inferior del frontal luce idéntica a la del nuevo Corvette, a pesar de ser más alta para poder adaptarse a las proporciones de una SUV.  

Las similitudes van más allá de la parte delantera. Las puertas traseras adicionales alargan el techo que se ve inapropiadamente similar al de una Lamborghini Urus. Sin embargo la inclinación del techo le da a esta SUV Corvette una apariencia muy atlética. La línea de carácter sobre las ruedas traseras también recuerdan mucho al Corvette C8. 

Galería: Visualización de Chevrolet Corvette C8 SUV Rendering

El reporte llego poco tiempo después de unas declaraciones de Bob Lutz, el polémico y muy bocón ex vicepresidente de la junta directive de GM, sugiriendo que su antiguo empleador debería  subir la posición de Corvette en el mercado (algo que difícilmente se conseguirá ofreciendo el modelo más básico por menos de $60,000). Según Lutz, Chevrolet podría sacar más provecho de un Corvette de $100,000 que Cadillac, añadiendo que una competidora de la Porsche Cayanne con el nombre Corvette, performance verdadero y un interior realmente lujoso, podría venderse muy bien, especialmente si la producción se limita a no más de 30,000 unidades anuales a nivel global.

A riego de causarle una embolia cerebral a los puristas, hay que admitir que una SUV Corvettte sería un  producto muy rentable que podría asegurar el futuro del Corvette. Después de todo Porsche, Lamborghini y hasta Ferrari han tomado, o están por tomar medidas similares. Si ocurre, no esperes poder comprarla por menos de $60,000