Todo divorcio significa la perdida de bienes para alguna de las partes, más aún cuando hablamos de carros de lujo.

Ser un futbolista profesional permite la compara de buenos carros, normalmente de lujo. Y jugar para un club de magnitud mundial abre las puertas al club de los 'no me importa cuánto cuesta'. Pero a veces, como en el caso de los jugadores del FC Barcelona que estuvo ligado a Audi durante los últimos 13 años, pueden imponer cuál va a ser ese carro. Esa relación acaba de concluir, y no sin el drama que suele acompañar a los divorcios más notorios.

Durante el patrocinio de Audi, jugadores legendarios del FC Barcelona como el temible delantero uruguayo Luis Suárez, el astro argentino Lionel Messi, o el chileno Arturo Vidal, o el mexicano Rafa Márquez más atrás en el tiempo, debían ceñirse al vínculo del club con la firma alemana y conducir un modelo de los cuatro anillos, el cual les era asignado anualmente.

El convenio que unía a Audi con el club catalán finalizó el pasado 30 de junio, cuando algunos de sus jugadores se encuentran involucrados en la Copa América con sus selecciones, mientras que el resto está de vacaciones. La compañía dio un margen inicial de tres semanas para que cada miembro del equipo decidiera regresar el Audi que le había sido asignado, o mantenerlo en su poder bajo ciertas condiciones. Para complicar las cosas, el plazo vence durante la gira de pretemporada cuyo calendario tiene al Barcelona disputando partidos amistosos en Asia hasta el 27 de julio.

Las adquisiciones más recientes del equipo como el francés Antoine Griezmann, quien acaba de sumarse al club, y el japonés Hiroki Abe y el holandés Frenkie De Jong, las otras dos incorporaciones recientes, nunca recibieron un Audi por lo que no tendrán de que preocuparse. Pero por el otro lado, hasta el entrenador Ernesto Valveder deberá devolver su carro.

Los 13 años que duró el patrocinio de Audi no estuvieron exentos de momentos de alta tensión entre las partes involucradas, normalmente porque muchos jugadores no cumplían con la obligación de trasladarse a los entrenamientos en los modelos Audi que les habían sido asignado. Uno de los más notorios infractores era  el sueco Zlatan Ibrahimovic, quien llegó a culpar a su esposa por haber tomado el Audi cuando llegaba al campo de entrenamiento en el más reciente de sus Ferraris.

Cupra, la nueva división de versiones de alto poder del grupo Seat, cerró un acuerdo de patrocinio con el FC Barcelona. Dado los estrechos vínculos corporativos entre Audi y Seat, esto es como casarse con la prima de la exesposa, a los pocos días del divorcio. ¿Qué sería del fútbol sin todo este drama?