Porsche y BMW fueron algunos de los fabricantes utilizados como referencias para la próxima SUV de Aston Martin.

Si prestaste atención al Festival de la Velocidad de Goodwood la semana pasada, es posible que haya visto una crossover extraña con una envoltura de camuflaje amarilla y una cara parecida a un Aston Martin. Está bien, solo bromeamos; esta SUV chillona en realidad tenía una pancarta de parabrisas que decía Aston Martin DBX, por lo que no se puede confundir con un producto de una marca más pedestre. Esta es la primera SUV de Gaydon, hay que darle crédito, nos impresionó viéndola subir esa colina.

Un informe reciente de Motoring com.au nos explica por qué las capacidades de la DBX parecen ignorar las leyes de la física. Entre otras cosas, el informe presenta a los ejecutivos de Aston Martin, que explican que el programa DBX es el esfuerzo más grande y más importante del fabricante de automóviles. También es un programa sin vínculos con las plataformas SUV existentes, y como tal, Aston Martin tiene la libertad de crear algo con ADN entusiasta desde el principio.

Galería: Aston Martin DBX Prototipo

Para ayudar a enfatizar ese proceso, el informe identifica a la Porsche Cayenne Turbo como una máquina de referencia para la DBX. La BMW X6 M también fue mencionada como un punto de referencia para el manejo de la Aston. De hecho, el informe indica que Aston Martin llevó varias SUVs a Alemania para pruebas de manejo intensivas, entre las cuales se incluyeron vueltas en el Nürburgring y carreras en secciones del Autobahn sin restricciones de hasta 300 km/h (186 mph). Tales pruebas no son extraordinarias para los fabricantes de automóviles, pero nos demuestra la seriedad que tiene Aston Martin para asegurarse de que su primera SUV no sea un autobús aburrido para cinco pasajeros con un gran motor.

Aparte del ruido impresionante producido por su V8, que creemos que es un doble turbo de 4.0 litros, la DBX lució notablemente compuesta durante su ascenso en Goodwood. Tendrá que ser robusta si espera competir con fabricantes como Porsche, por no mencionar la Lamborghini Urus. Sin embargo, también deberá tener cierta medida de sentido practico si espera capturar una parte lucrativa del mercado de las SUVs de gama alta. Ese es un aspecto que no podremos evaluar hasta que la DBX se convierta en realidad, lo que podría suceder más adelante este año.

Fuente: Motoring