El éxito también tiene precio

Lamborghini vendió un total de 2,693 unidades de la camioneta Urus, 1,211 unidades del Huracan y 649 unidades del Aventador durante la primera mitad del año, para un total de 4,553 entregas en el primer semestre de 2019. Esto representa un incremento de 96% en sus ventas, en comparación al mismo período del año pasado. Es por eso que el CEO de la compañía, Stefano Domenicali, confía en que la compañía entregará más de 8,000 vehículos al cierre del año, lo que constituirá un récord histórico digno de ser celebrado, y muy impresionante cuando tomamos en cuenta que Lamborghini despachó 5,750 vehículos en la totalidad de 2018.

El auge de las ventas, que se atribuye en gran medida al lanzamiento de la Urus, plantea un problema real cuando se trata de una marca como Lamborghini, la cual cuenta con la exclusividad como uno de sus atributos más importantes. Domenicali cree que el aumento continuo e irrestricto de la producción podría tener un impacto negativo en dicha exclusividad, ya que ver más y más vehículos de la firma en las calles, afectaría su condición de marca exótica.

Por esta razón, el jefe de Lamborghini dijo a Automotive News Europe que la producción anual será limitada, incluso si eso significa perder clientes potenciales, y así poder asegurar de que la demanda siempre supere la producción. Hablando en la inauguración del nuevo taller de pintura en la fabrica de Lamborghini en Sant'Agata Bolognese, Domenicali explicó que sería posible aumentar la producción anual a 10,000 unidades, pero solo después de agregar un cuarto modelo a la línea.

En noticias relacionadas, el jefe de Lamborghini descartó la idea de un supercarro eléctrico diciendo que sus clientes simplemente no están interesados ​​en un vehículo que no tenga el V8 doble turbo de la Urus, el V10 del Huracan o el V12 del Aventador. Sin embargo, sus tres modelos recibirán algún tipo de electrificación a mediados de la próxima década, ya que la empresa no tiene más remedio que hacer los cambios necesarios para cumplir con las normativas de emisiones.

Domenicali descartó la posibilidad de que la Urus reciba los motores V10 y V12 de sus compañeros de línea, e indicó que el fabricante está considerando un impulsor turbo más pequeño para el sucesor del Huracán, mas no para el reemplazo de Aventador.