Antes del Veyron y el Chiron, existió el EB110 SS.

Nombre: Bugatti EB110 SS
Debut: Motor Show de Ginebra, marzo de 1992.
Specs: V12 cuadra-turbo de 3.5 litros, 603 caballos de fuerza/479 lbs.-pie

Quienes nos leen con frecuencia ya estarán familiarizados con los modelos recientes de Bugatti, el Veyron, y el Chiron, así como con sus muchas versiones como el Divo y el La Voiture Noire. Pero al principio de la década de los 90, antes de la buena fortuna actual de la marca financiada por la enorme chequera del Grupo Volkswagen, el empresario italiano Romano Artioli el dueño anterior de Bugatti, autorizó la construcción de un supercarro que se medía codo a codo con los mejores carros europeos de alta potencia de esos días; el Bugatti EB110.

Bugatti antes de Bugatti

El Bugatti EB110 debutó el 15 de septiembre de 1991, la fecha del cumpleaños 110 de Ettore Bugatti, fundador del fabricante. Pero no fue sino un año más tarde cuando Bugatti desató todo el potencial del su motor V12 cuadra-turbo de 3.5 litros, cuando el EB110 Super Sport de 603 caballos de fuerza (449 kilovatios) fue mostrado por primera vez en el Motor Show de Ginebra en 1992.

Visualmente fue poco lo que cambió en el EB100 Super Sport en relación a la versión regular. El SS usaba la misma carrocería diseñada por el maestro Marcello Gandini, pero con nuevas mejoras aerodinámicas. Los verdaderos cambios se encontraban bajo la tapa del motor del SS, con una reprogramación de la unidad computarizada de control del motor, inyectores más grandes, y escape libre, su V12 producía 60 caballos de fuerza adicionales sobre el EB 110 regular (541 caballos de fuerza). El SS también era 330 libras (150 kilogramos) más liviano que el EB110 regular.

1992 Bugatti EB110 Super Sport
1992 Bugatti EB110 Super Sport
1992 Bugatti EB110 Super Sport
1992 Bugatti EB110 Super Sport
1992 Bugatti EB110 Super Sport

El EB110 SS podía acelerar de 0 a 62 millas por hora (100 kilómetros por hora) en 3.2 segundos, y era capaz de alcanzar una velocidad máxima de 221 mph (355 km/h), conviertiéndose en el rival más cercano del portentoso McLaren F1, con su velocidad máxima de 231 mph (372 km/h).

En 1994  Michael Schumacher, quien estaba a punto de ganar su primer campeonato mundial de Fórmula 1, compró un EB110 SS amarillo brillante directamente de la fábrica. Era una unidad muy especial, con el interior más lujoso del modelo GT, y con asientos de cuero especiales. La compra de Schumacher’s ayudó a potenciar la imagen de Bugatti en el mundo de los supercarros, pero cualquiera que haya sido el beneficio, fue solo temporal. 

Volando demasiado cerca del sol

En 1993 Romano Artoli Bugatti compró Lotus, que hasta el momento había estado en manos de General Motors. El manejo de ambas compañías probó ser demasiado para el empresario italiano, quién en 1996 tuvo que vender la mayoría accionaria de Lotus a Proton, a fin de poder cubrir la insolvencia financiera de Bugatti, que había cerrado sus puertas el año anterior, marcando el final del EB110.

La quiebra y cierre de Bugatti’s puso fin al proceso de desarrollo de un cuatro puertas que se llamaría EB112. Las unidades semiterminadas del EB110s aún en manos del fabricante, así como inventario de partes y repuestos, fueron vendidos a la alemana Dauer Racing GmbH, quien entre 1999 y 2000 terminó de construir y vendió dos unidades del EB110 GT y tres del EB110 SS. Dauer también produjo cinco unidades nuevas usando el inventario de partes y repuestos. Estas últimas unidades llamadas Dauer EB110 Super Sport Light Weight fueron producidas entre 2001 y 2002, y contaban con 645 caballos de fuerza. Dauer no pudo usar el nombre Bugatti para las últimas unidades por que el nombre Bugatti fue adquirido por el Grupo Volkswagen en 1998. De allí en adelante, el resto es historia. 

Galería: Bugatti EB110 Super Sport 1992