Este es el verdadero sexto elemento.

Nombre: Lamborghini Sesto Elemento

Debut: septiembre de 2010, en el motor Show de París

Especificaciones: V10 de 5.2 litros de desplazamiento y 570 caballos de fuerza

Aquí no hay neutralidad de carbono

Olvida por ahora al Lamborghini Sián híbrido que la marca va a mostrara el próximo Motor Show de Fráncfort, ya que vamos a tomar un corto viaje al pasado hasta el Motor Show de París de 2010, cuando vimos por primera vez al Lamborghini Sesto Elemento. Es fácil adivinar que su nombre significa 'sexto elemento' en italiano, en referencia al carbono. Quienes prestaron atención a las clases de química en la escuela secundaria recordarán que el carbono es el sexto elemento en la tabla periódica.

Gracias a su carrocería hecha completamente en fibra de carbono, el extravagante Sesto Elemento solo pesa 2,202 libras, 137 libras menos que un Mazda MX-5 Miata. Pero mientras el Mazda depende de un cuatro cilindros de 2.0 litros de desplazamiento, el Lamborghini emplea un V10 de 5.2 litros que genera 510 caballos de fuerza. Con todo ese poder dirigido a sus cuatro ruedas, el Sesto Elemento acelera de 0 a 62 millas por hora (100 Km/h) en apenas 2.5 segundos, 3 décimas de segundo  más rápido Sian con sus 819 hp, probando una vez más que el bajo peso siempre triunfará sobre el poder absoluto. 

Galería: Lamborghini Sesto Elemento

Juguete para las pistas

La producción del Sesto Elemento fue aprobada casi un año después de su debut parisino, limitada a 20 unidades únicamente para ser manejadas en pista. Cada una fue a un precio de $2,000,000. casi certeza de su depreciación, estamos bastante seguros que los 20 carros producidos pasan más tiempo en cómodos garages que en ninguna pista. 

El diseño del Sesto Elemento es casi tan emocionante como sus prestaciones. Profusos y afilados ángulos que recorren cada confín de la carrocería de fibra de carbono expuesta, así como su ultra básica tablero de instrumentos y controles e incluso a las superficies revestidas de material acolchado que sirven como asientos, confieren la emoción visual necesaria para poder contemplar al Sesto Elemento por horas sin cansarnos, encontrando a cada momento algún hipnótico detalle visual con el cual fascinarnos una y otra vez. 

Fuente: Lamborghini